San Juan 2, 1-11
En Caná, Jesús transforma el agua en vino y convierte una necesidad en un signo de esperanza. María confía y enseña el secreto del corazón creyente: “Hagan todo lo que Él les diga.”
Dios también puede transformar lo ordinario de nuestra vida en algo nuevo y lleno de sentido.
¿Confiás en que Jesús puede hacer brotar lo mejor, incluso cuando parece que “no hay vino”?










