San Lucas 9, 1-6
Al llamado y envío del Señor podrá responder el corazón disponible y que sabe escuchar. Muchas veces caeremos en la tentación de poner nuestra confianza en otros medios que pueden ser eficaces, pero sólo la Fuerza de su Palabra podrá transformar las realidades y sanar las heridas del mundo. ¿Qué espera el Señor de mí como su discípulo? ¿A qué me aferro a la hora de responder?








