San Mateo 8, 1-4
Qué bueno es detenernos en la actitud del leproso que, desde su fe, cae a los pies del Señor. Qué bueno es detenerse en el obrar de Jesús, que levanta su mano para bendecir y curar su dolencia.
¿Cuáles son las lepras que hoy Jesús tiene que sanar en mi vida?
¿Busco con humildad su bendición?




