San Lucas 19, 11-28
Todos tenemos alguna cualidad, algo en lo que sobresalimos, no para vanagloriarnos sino para aprender a compartir con los demás. Nadie es sólo alumno y nadie es sólo maestro. Esta parábola que nos enseña Jesús, constituye una llamada a la responsabilidad del cristiano en la construcción del Reino de Dios con los talentos que el Señor nos confía. ¿Conozco los dones que el Espíritu Santo me ha dado para construir su Reino? ¿Qué me provocan los dones de mis hermanos?










