San Lucas 11, 1-4
Cuando me cueste perseverar en el camino, Señor enseñame a rezar … en la consolación y en la desolación, Señor enseñame a rezar … cuando el desafío sea grande en mi tarea pastoral, Señor enseñame a rezar … para darte gracias o pedirte perdón, Señor enseñame a rezar. Tu oración contínua, Jesús, es el motor de nuestro diálogo con el Padre. ¿Qué lugar ocupa en mi vida de discípulo la oración personal y comunitaria? ¿Rezo cada día?










