San Juan 1, 1-18
Qué misterio grande el deseo de un Dios que busca hablar con sus creaturas. Qué misterio grande el anhelo de un Dios de hacerse Luz para iluminar el camino de sus hijos hacia la Vida Eterna. Qué misterio grande el de la libertad del hombre, capaz de escuchar o no a su Dios, de dejarse iluminar o no por su Dios … Este es el Amor Grande de nuestro Señor, que nunca se cansará de insistir e invitarnos. ¿Escudriño las Escrituras para descubrir la Luz que necesito en mi camino? ¿Me dejo acompañar para discernir y responder?










