San Lucas 3, 2b-3.10-18
En este Tercer Domingo de Adviento, el grito profético de conversión provoca una pregunta: ¿Qué debemos hacer?. La fe nos pone en movimiento y en escucha de la Palabra, haciéndonos descubrir que la conversión, por sobre todas las cosas, es una Gracia que Jesús, el Poderoso y Rico en Misericordia, derrama en todos los que lo buscan de corazón. ¿Descubro en la Palabra de Dios el Camino a seguir para ser santo? ¿Clamo al Espíritu Santificador que me regala Jesús todo el tiempo?










