San Lucas 13, 1-9
El llamado a la conversión que nos hace Jesús es para todos. Qué gran tentación creer que por hacer tal o cual práctica piadosa o retiro espiritual ya estamos salvados. El camino de conversión debe ser nuestro estilo de vida, apoyándonos en la paciencia grande de nuestro Padre Dios que siempre está dispuesto a darnos una nueva oportunidad. ¿Soy consciente de las cosas que tengo que cambiar en mi camino cristiano? ¿Busco la ayuda del acompañamiento y los sacramentos para alcanzar la gracia de la conversión?










