San Juan 2, 1-11
María es la mediadora de todas las gracias. Ella intercede por nuestras necesidades, como contemplamos en esta boda del Evangelio. A veces se nos termina el vino de la entrega, de la perseverancia, el vino de la esperanza, de la fe, el vino de la alegría fraterna. Por eso la Virgen estará siempre a nuestro lado para escuchar nuestros ruegos e interceder ante su hijo Jesus. ¿Descubro a María como la Madre que me cuida y reza por mí a Jesús? ¿Soy consciente de mis necesidades en mi camino a Dios?










