San Juan 8, 12-20
A menudo nos sentimos desconcertados en un mundo en el que predominan las malas noticias, donde hay tinieblas que no nos dejan ver con claridad hacia donde vamos. Ante esta experiencia, nos llena de esperanza escuchar a Jesús que se presenta como la Luz de este mundo, mostrándonos el camino a seguir, personalmente y como Iglesia. ¿En mi vida me dejo distraer por falsas luces que me paralizan o encandilan? ¿Dejo que Jesús ilumine mi corazón, mis proyectos, los pasos a seguir para ser feliz?









