San Juan 18, 1 — 19, 42
Jesús murió… Dios murió… y los hombres lo hemos matado.
El silencio en el corazón manifiesta la ausencia de una presencia que padeció por los injustos la iniquidad. Se hizo pecado por vos y por mi. Por amor. Sólo por amor.
En palabras del papa Francisco: Jesús no vino a retocar y perfeccionar la idea que los hombres tienen de Dios, sino a trastocarla y mostrarles su verdadero rostro con su muerte en la cruz. Un sacrificio que sólo puede ser contemplado en silencio.
San Juan 18, 1 — 19, 42 Leer más »









