Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
Jesús dijo:
«Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así lo has querido.
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»
Palabra del Señor.
Comentario Introductorio
La pretensión de tener todo resuelto nos adormece y nos distancia de Dios. Jesús nos invita a desarmar las corazas de la autosuficiencia para recuperar la sencillez del corazón, el único lugar donde su Amor se hace verdaderamente real y cercano. ¿De qué seguridades intelectuales necesitás despojarte hoy para dejarte sorprender por la ternura del Padre?
San Mateo 11, 25-27
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