San Marcos 9, 2-10
Como Pedro, Santiago y Juan, cuántas veces podremos subir al monte elevado, pero el signo concreto de que hemos experimentado al Señor, es el anhelo de abrazar su Voluntad, la necesidad de escucharlo siempre en su Palabra y de darlo a conocer a los demás. ¿Descubro a Jesús que se me revela en su Palabra y en las enseñanzas de la Iglesia? ¿Busco espacios para experimentar al Resucitado que cambia la vida?









