San Mateo 23, 23-26
Esta denuncia de Jesús plantea la oposición afuera-adentro. Se pueden hacer muchos ritos externos, e incluso buenas acciones, pero si el corazón está corrupto, todo queda desvirtuado. Es en el corazón donde debe haber lugar para la justicia, la misericordia y la fe. De allí brotan las obras buenas hechas con recta intención. ¿A qué me invita el Señor hoy al revisar mis obras exteriores y mi corazón? ¿Qué necesito cambiar y convertir en mi vida?










