San Marcos 10, 2-16
Jesús enseña que el hombre y la mujer fueron creados el uno para el otro, y esa complementariedad tiene su fundamento en el amor. Pero ¿es posible en el mundo de hoy optar por este proyecto de vida común, para toda la vida? Qué difícil es cuando esto depende sólo del esfuerzo y voluntad humana. Qué importante es que las parejas puedan vivir este proyecto de vida, sin temor ni inseguridades, sino con la certeza que Dios así lo hace posible, con la fuerza de su Gracia.










