San Lucas 12, 8-12
El Espíritu Santo es quien nos permite arrepentirnos del mal que hemos hecho, y quien nos invita a abrir el corazón para un cambio de vida. Pero si en mi autosuficiencia y soberbia rechazo al Espíritu Santo y no lo dejo actuar, ¿cómo podrá orientar mi vida en la dirección adecuada? Nadie puede obligar a otro a obtener el perdón, tampoco el Espíritu Santo. ¿Acepto con humildad y sencillez la obra del Espíritu Santo en mi corazón? ¿En qué cambiará mi vida ahora que sé esto?










