San Juan 6, 51-59
En el Evangelio de hoy Jesús dice, “Les aseguro que, si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán vida en ustedes”. ¿Cómo asimilamos estas impactantes palabras de Jesús? Honramos estas palabras desconcertantes de Jesús resistiendo todo intento de minimizarlas o quitarles significado. Con esto afirmamos la doctrina de la “presencia real”. El Concilio Vaticano II enfatizó esta creencia tradicional católica cuando enseñó que, aunque Jesús está presente en nosotros de muchas maneras —como en la proclamación del Evangelio, en la reunión de dos o tres en su nombre, en los pobres y en los que sufren— él está presente de manera cualitativamente diferente en la Eucaristía.
¿Recibo a Jesús Eucaristía con esta conciencia? ¿Me dejo transformar por la Eucaristía dominical?









