San Lucas 11, 29-32
Jesús señala que muchas veces buscamos pruebas extraordinarias mientras ignoramos lo que ya está delante nuestro, invitándonos a escuchar con mayor hondura y a dejarnos interpelar por lo simple. En este tiempo de Cuaresma, la llamada no es a esperar algo espectacular, sino a animarnos a cambiar el rumbo a partir de lo que ya sabemos y sentimos por dentro. ¿Qué estoy esperando como señal que, en el fondo, ya se me viene mostrando hace tiempo?










