Samaritanear

Palabra

San Lucas 6, 36-38

Aprender a perdonar los defectos y errores de los demás es una tarea ardua y difícil. Nunca es fácil, y mucho menos cuando hemos sido gravemente afectados. Por el contrario, que fácil es juzgar, pensar mal y condenar a mi prójimo. Cristo, pone frente a nuestros ojos el Amor de su Corazón que hace salir el sol sobre buenos y malos. Esa es la medida de nuestro amor, de allí brota la Gracia que nos hace capaces. ¿Experimento en mi vida que la falta de perdón y de misericordia me aleja de Dios? ¿Clamo al Señor que me enseñe a amar como Él ama?

San Lucas 6, 36-38 Leer más »

San Mateo 5, 43-48

Jesús siempre va más allá, alentándonos a amar a los enemigos y orar por nuestros perseguidores. Con esta enseñanza, novedosa y revolucionaria, describe el verdadero amor cristiano, que no debe quedar reservado en el círculo de los más cercanos, sino que es un amor sin fronteras, alcanzando incluso a los enemigos; en definitiva, se trata de amar como ama Dios. ¿Busco el auxilio de Dios Amor con aquellos que me cuesta amar o perdonar? ¿Me dejo sanar en el sacramento de la reconciliación experimentando al Dios que me ama como soy?

San Mateo 5, 43-48 Leer más »

San Mateo 5, 20-26

Jesús nos invita a ir más allá, a no conformarnos con la ética de mínimos que pone freno a la acción del Espíritu Santo que quiere y necesita hacer más en nosotros. Con respecto a la ofensa al hermano, el Evangelio nos exige reparación, acercarse y buscar la reconciliación. Así se sanan las relaciones humanas para poder estar en paz con Dios y con el prójimo. ¿Aprovecho este tiempo de Cuaresma para entregarle al Señor mis tibiezas? ¿cómo procedo y actúo ante un hermano a quien he ofendido?

San Mateo 5, 20-26 Leer más »

San Mateo 7, 7-12

“De manera directa, pero con afecto, Jesús dice: “Si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el cielo! … Cuánta sabiduría hay en estas palabras. Es verdad que en cuanto a bondad y pureza de corazón nosotros no tenemos mucho de qué vanagloriarnos. Pero Jesús sabe que, cuando nos hacemos como niños, somos capaces de una gran generosidad. Por eso nos alienta: si tenemos fe, el Padre nos dará su Espíritu” (Papa Francisco) ¿Pido y busco con fe el auxilio del Señor?

San Mateo 7, 7-12 Leer más »

San Lucas 11, 29-32

El Evangelio de hoy nos hace reflexionar sobre la dureza del corazón que no comprende el obrar del Señor, y nos cierra a la experiencia de su Amor que no tiene lógica humana. “Es más importante mi criterio, son más importantes mis pensamientos, es más importante toda esa lista de mandamientos que debo observar, todo, todo, todo que la misericordia de Dios” (Papa Francisco). ¿Me cuesta comprender la misericordia de Dios con aquellos que lo buscan por caminos distintos? ¿Me dejo iluminar por las enseñanzas de Jesús y su ejemplo?

San Lucas 11, 29-32 Leer más »

San Mateo 6, 7-15

La confianza y la ternura, que brotan de un corazón de hijo, es lo que debe prevalecer en nuestra relación con Dios. Por eso, no necesitamos de muchas palabras, pero sí de la disposición confiada de saber que nos encontramos ante un Padre bueno que conoce nuestras necesidades, y que al ser reconocido como nuestro Padre, nos interpela y nos invita a tratarnos como hermanos. ¿Me detengo a rezar con devoción esta oración que nos enseña Jesús? ¿Cómo hago vida el Padrenuestro en mi relación con los demás?

San Mateo 6, 7-15 Leer más »

San Mateo 25, 31-46

Es a Jesús mismo a quien servimos en los hermanos más desamparados. En ellos, Él está esperando el amor hecho obras. Entrenarnos para amar aquí y ahora es a lo que nos invita la Cuaresma de manera más intensa, porque su final, la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor, es la máxima lección de amor que Él nos ha dejado. ¿Qué estoy haciendo por los pequeños de hoy (pobres, marginados) que golpean la puerta de mi casa? ¿Me cuesta descubrir en ellos el rostro de Cristo sufriente?

San Mateo 25, 31-46 Leer más »

San Lucas 4, 1-13

Qué bueno poder detenernos y meditar estas palabras: “Jesús, lleno del Espíritu Santo”… Esta es la clave para todo buen cristiano que quiere seguir los pasos del Señor. Nuestro ayuno, nuestras buenas obras, nuestro camino de conversión y de oración, tomarán pleno sentido cuando nuestro corazón se deje llenar primero por el Espíritu Santo. Es Él quien hace posible y fecunda cada paso que intentamos dar. ¿Busco siempre el auxilio del Espíritu para imitar a Jesús? ¿Me dejo instruir por Él para discernir qué pasos dar hoy?

San Lucas 4, 1-13 Leer más »

San Lucas 5, 27-32

Jesús sigue presentándose como ese “signo de contradicción” que interpela la mirada de los fariseos de ayer y de hoy. Un corazón endurecido, que desconoce la grandeza de este Amor, buscará siempre la manera de cuestionar el obrar del Padre, que se quiere hacer accesible a todos los que lo buscan con humildad. Pidamos, en este tiempo de gracia, la luz para anonadarnos ante la pedagogía de Dios. ¿Tengo necesidad de ser sanado por Dios? ¿Pongo requisitos a aquellos que lo buscan por caminos que no comprendo?

San Lucas 5, 27-32 Leer más »

San Mateo 9, 14-15

El ayuno es una práctica de austeridad y penitencia, no de tiempos festivos. Jesús, como aquel que concreta la Alianza entre Dios y su pueblo, hace presente el tiempo de fiesta del Reino que el Padre ofrece a la humanidad. Por eso, estando junto a Jesús no tenía sentido ayunar. Pero en su ausencia, la comunidad volverá a ayunar, teniendo siempre presente el sentido que los profetas anunciaron para esta práctica piadosa. ¿Qué formas de ayunos practico? Si no lo hago ¿de qué forma podría hacerlo? ¿sólo dejando de comer algo en particular?

San Mateo 9, 14-15 Leer más »

Scroll al inicio

Apoya esta misión de llevar la palabra de dios a todo el mundo. Cada donación nos ayuda a difundir el evangelio y proporcionar recursos espirituales para muchas personas.

¡Haz tu donación hoy y se parte de esta tarea de evangelización!
Datos bancarios:

Alias: MIRAR.AMAR.PERDONAR

CBU: 0110491630049105199801