San Mateo 8, 28-34
Jesús libera a dos hombres endemoniados con autoridad y poder, mostrando la misericordia de Dios hacia aquellos que sufren bajo el poder del mal. En este acto, Jesús demuestra su poder sobre el mal y su deseo de liberar a los que están sufriendo. Al reflexionar sobre este pasaje, podemos encontrar inspiración para confiar en la autoridad de Jesús y en su amor misericordioso hacia nosotros. “Señor Jesús, líbranos de todo mal y devuélvenos la dignidad y la libertad. Amamos tu misericordia y amor. Amén.










