San Mateo 5, 38-41
El Señor nos enseña que debemos cambiar de medida. No rige ya la antigua ley del talión que, con sus límites, intentaba promover una “justicia”. El amor supera la antigua ley y se convierte en el modo de vivir de los que somos sus discípulos: amar, aunque cueste, porque fuimos amados primero. Amor que llega, como en este Evangelio, hasta los enemigos.
¿Cómo está mi “radio” de amor? ¿Amo sólo a los que me aman o intento abrir el corazón a todos?










