San Lucas 1, 39-47
María visita a su prima Isabel y es saludada como la madre del Señor. María responde con un canto de alabanza, el Magnificat, en el que expresa su humildad y gratitud hacia Dios. Esta historia nos invita a reflexionar sobre la importancia de la humildad y la gratitud en nuestras vidas.
¿Cómo podemos nosotros cultivar una actitud de humildad y gratitud hacia Dios y hacia los demás?
Señor, danos un corazón humilde y agradecido, como el de María, para que podamos glorificarte en todo momento. Amén.










