Samaritanear
Comentario Introductorio
En el Evangelio de hoy se nos cuenta la parábola del sembrador y la semilla. Este relato tiene que ver con el crecimiento y desarrollo del Reino de Dios. Escuchamos que Jesús “salió de la casa y se sentó junto al mar” y una gran multitud se reunió a su alrededor. Este es Jesús hablando al mundo entero. Tengamos en cuenta que la semilla sembrada es el mismo Jesús, en persona. Jesús es el Logos que quiere echar raíces en nosotros. Esta semilla se siembra a lo largo y ancho, a través de todo tipo de medios, pero en ti, deja que esa semilla se siembre profundamente, donde no puede ser sustraída, quemada o ahogada. ¿Estoy dispuesto a que Él crezca en mi?
IMG_6735

Compartir:

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos 4, 1-20

Jesús comenzó a enseñar a orillas del mar. Una gran multitud
se reunió junto a Él, de manera que debió subir a una barca dentro
del mar, y sentarse en ella. Mientras tanto, la multitud estaba en
la orilla. Él les enseñaba muchas cosas por medio de parábolas,
y esto era lo que les enseñaba:
«¡Escuchen! El sembrador salió a sembrar. Mientras
sembraba, parte de la semilla cayó al borde del camino, y vinieron
los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso,
donde no había mucha tierra, y brotó en seguida porque la tierra
era poco profunda; pero cuando salió el sol, se quemó y, por falta
de raíz, se secó. Otra cayó entre las espinas; estas crecieron, la
sofocaron, y no dio fruto. Otros granos cayeron en buena tierra y
dieron fruto: fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya
el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno».
Y decía: «¡El que tenga oídos para oír, que oiga!»
Cuando se quedó solo, los que estaban alrededor de Él junto
con los Doce, le preguntaban por el sentido de las parábolas.
Y Jesús les decía: «A ustedes se les ha confiado el misterio del
Reino de Dios; en cambio, para los de afuera, todo es parábola,
a fin de que miren y no vean, oigan y no entiendan, no sea que se
conviertan y alcancen el perdón».
Jesús les dijo: «¿No entienden esta parábola? ¿Cómo
comprenderán entonces todas las demás?
El sembrador siembra la Palabra. Los que están al borde del
camino, son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero,
apenas la escuchan, viene Satanás y se lleva la semilla sembrada
en ellos.
Igualmente, los que reciben la semilla en terreno rocoso son
los que, al escuchar la Palabra, la acogen en seguida con alegría;
pero no tienen raíces, sino que son inconstantes y, en cuanto
sobreviene la tribulación o la persecución a causa de la Palabra,
inmediatamente sucumben.
Hay otros que reciben la semilla entre espinas: son los que
han escuchado la Palabra, pero las preocupaciones del mundo, la
seducción de las riquezas y los demás deseos penetran en ellos y
ahogan la Palabra, y esta resulta infructuosa.
Y los que reciben la semilla en tierra buena, son los que
escuchan la Palabra, la aceptan y dan fruto al treinta, al sesenta
y al ciento por uno».

Palabra del Señor.

Ecos

¡Dejá el tuyo!

Deja un comentario

Ecos

¡Dejá el tuyo!

Deja un comentario

Evangelios de días anteriores

Scroll al inicio

Apoya esta misión de llevar la palabra de dios a todo el mundo. Cada donación nos ayuda a difundir el evangelio y proporcionar recursos espirituales para muchas personas.

¡Haz tu donación hoy y se parte de esta tarea de evangelización!
Datos bancarios:

Alias: MIRAR.AMAR.PERDONAR

CBU: 0110491630049105199801