Los escribas que habían venido de Jerusalén decían acerca
de Jesús: «Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios
por el poder del Príncipe de los demonios».
Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó:
«¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás? Un reino donde
hay luchas internas no puede subsistir. Y una familia dividida
tampoco puede subsistir. Por lo tanto, si Satanás se dividió,
levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha
llegado a su fin. Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre
fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá
saquear la casa.
Les aseguro que todo será perdonado a los hombres: todos
los pecados y cualquier blasfemia que profieran. Pero el que
blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es
culpable de pecado para siempre».
Jesús dijo esto porque ellos decían: «Está poseído por un
espíritu impuro».
Palabra del Señor.
