San Mateo 5, 33-37
En un mundo en donde la palabra vale cada vez menos, en donde dá lo mismo hacer que no hacer, decir que no decir, el Señor nos vuelve a recordar el valor de la Palabra.
¿Cuántas veces nos quedamos en un NI? Ni esto, ni aquello. Ni Jesús del todo ni Jesús en nada. No nos dejemos engañar por la mediocridad. Que podamos pedirle a Jesús esa radicalidad evangélica de los santos que abrazaron el Evangelio con todo el corazón y hasta las últimas consecuencias.









